“VIVIR EN DIOS QUE ES INVISIBLE” SUFRIMIENTO Y SERVICIO EN LA VIDA DE JOHN BUNYAN (PARTE 3)


  1. El sufrimiento de Bunyan profundizó su amor por el rebaño y dio a su trabajo pastoral la fragancia de la eternidad.

Sus escritos están llenos de amor por su pueblo. Por ejemplo, tres años después de su arresto, el escribió un libro llamado “Comportamiento Cristiano”, que él concluyó así:

“Así, en pocas palabras, escribo a ustedes antes de morir, una palabra para estimularlos a la fe y a la santidad, porque yo deseo que ustedes puedan tener la vida que está guardada para todos los que creen en el Señor Jesús, y se amen unos a otros, cuando yo fallezca. A pesar, de que, así, descansaré de mis trabajos y estaré en el paraíso, como por la gracia que yo cómodamente creo, aunque no le he visto, pero aquí, entonces, debo hacerles el bien. Por lo tanto, no conociendo la brevedad de mi vida, ni el obstáculo que de aquí en adelante pueda tener por el hecho de servir a mi Dios y a ustedes, he tenido la oportunidad de presentarles estas pocas líneas a ustedes para su edificación”

En su autobiografía, escrita en medio de su tiempo en prisión, él hablo de su iglesia y el efecto que esperaba que su posible martirio tendría en ellos: “Yo frecuentemente digo al Señor que si soy ahorcado hoy delante de sus ojos, sea un medio para despertarlos y confirmarlos en la verdad, de buen grado debo estar de acuerdo con eso”. En realidad, muchos de su rebaño se unieron a él en la cárcel y él los ministró allí. El repitió las palabras de Pablo cuando el describió sus anhelos para ellos “En mi predicación realmente he sufrido, tengo, por así decir, sufrimiento de parto para dar a luz a los hijos de Dios”

El glorificó el privilegio del ministerio evangélico. Eso también fluyó de su sufrimiento. Si todo estuviera bien y este mundo es todo lo que importa, un pastor podría tener celos de personas prosperas que pasan el tiempo en ocio. Pero si el sufrimiento abunda, si la prosperidad es una capa para la verdadera condición de los amantes de las diversiones que están por perecer, entonces ser un pastor puede ser el más importante y glorioso de todos los trabajos. Bunyan pensaba que: “Mi corazón ha sido tan involucrado con la gloria de este excelente trabajo, que yo me regocijo como un bendecido y honrado por Dios por eso, como me hubiera hecho el emperador del mundo cristiano, o el señor de toda la gloria de la tierra sin eso”.

El amaba a su pueblo, el amaba su trabajo y él se quedo con éste hasta el final de su vida. Los sirvió y sirvió al mundo desde su iglesia local, con cerca de 120 miembros.

  1. El sufrimiento de Bunyan abrió su compresión de la verdad de que la vida cristiana es difícil y que seguir a Jesús significa caminar contra los vientos.

En 1682, seis años antes de su muerte, escribió un libro llamado “La grandiosidad del alma” basado en Marcos 8:36-37 “Pues ¿Qué aprovecha el hombre ganar todo el mundo y perder su alma? ¿O que daría al hombre por rescate de su alma? El dice que su objetivo es “despertarles, levantarlos de sus camas de tranquilidad, de su seguridad y placer, y colocarlos de rodillas ante Él, para implorar la gracia de Él para estar preocupados por la salvación de las almas”. El no intenciona el punto de conversión sino el proceso de perseverancia. “El que persevere hasta el fin será salvo” (Mar 13:13) Él oye a Jesús advirtiéndonos que la vida con él es difícil:

“Seguirme no es como seguir a algunos maestros. El viento se queda siempre en mi cara y el espumoso y bravo mar de este mundo, y las olas soberbias y altivas del mismo continuamente azotan los lados del barco o navío donde yo mismo, por mi causa, Mis seguidores están; Por lo tanto, quien no quiere correr riesgos y que tiene miedo arriesgarse a sufrir un ahogamiento, no deje que él ponga los pies en este barco”.

Dos años más tarde, comentando sobre Juan 15:2 Él dice: “Es la voluntad de Dios que los que van al cielo deban ir para allá duramente o con dificultad. Los justos difícilmente son salvos, es decir, ellos lo serán, pero aun así con gran dificultad, para que eso pueda ser dulce”

El había probado esto desde el principio de su vida cristiana. Al principio “Mi alma estaba perpleja con la incredulidad, la blasfemia, la dureza de la coacción, las preguntas sobre el ser de Dios, Cristo, la verdad de la Palabra, y la certeza del mundo venidero: Entonces, fui muy asaltado y atormentado por el ateísmo. De todas las tentaciones que encontré en mi vida, la de cuestionar la existencia de Dios y la verdad de su evangelio fue la peor,, la peor de soportar”

En “La excelencia de un corazón quebrantado” (El último libro que el llevo a la editorial) él dice: “La conversión no es un proceso fácil y suave como algunos hombres parecen pensar… es un trabajo doloroso, es claro, eso quebranta los corazones, pero sin herida no hay salvación. Donde hay injerto hay un corte, el injerto debe ser dejado con una herida, el colocarlo externamente o para amarrarlo con una cuerda no sería de utilidad. El corazón debe ser definido como corazón y volver atrás, o no habrá savia de la raíz para la rama, y eso digo, debe ser hecho por una herida”.

El sufrimiento de Bunyan lo hizo aferrado a esas cosas y paciente. Usted puede oír su empatía con aquellos que sufren en estas palabras típicamente terrenas en un libro de 1678 llamado “Ven a Jesucristo y será bienvenido” “El que viene a Cristo no siempre es verdad, puede obtener certeza tan rápido como le gustaría. Pobre alma que viene, tú eres como el hombre que quisiera montar el galope, un caballo difícilmente va a trote. Ahora, el deseo de su alma no es para ser juzgado por el lento ritmo del lento burro que se monta, sino por el enganche, el espolear y el estimulo con que se sienta a sus espaldas. Su carne es así, un viejo burro lento, no va a galopar detrás de Cristo, ira detrás, aunque tu alma y el cielo estén en juego”

Parece que Bunyan conocía el equilibrio de Filipenses 2:12-13 “Por lo tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido… ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”. Primero, el publica un libro llamado “Salvos por la gracia” parafraseando a Efesios 2:5 “Por la gracia sois salvos”. Y, después en el mismo año, el prosigue con un libro llamado “La puerta Estrecha” con base en Lucas 13:24 “Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán”.

Los sufrimientos de Bunyan le enseñaron las palabras de Jesús de primera mano “Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los la hallan” (Mt 7:14)

  1. Los sufrimientos de Bunyan reforzaron su certeza de que Dios es soberano sobre todas las aflicciones de su pueblo y va a traerlos en seguridad a casa.

Siempre ha habido, como existen hoy, las personas que intentan resolver el problema del sufrimiento negando la soberanía de Dios, que es la providencia todopoderosa de Dios sobre Satanás, sobre la naturaleza,  sobre los corazones y los actos humanos. Pero es notable como muchos de los que defienden la doctrina de la soberanía de Dios sobre el sufrimiento han sido los que más sufrieron y que encontraron en esta doctrina el mayor consuelo y ayuda.

Bunyan estaba en este número. En 1684, escribió una exposición para su pueblo su pueblo sufriente basado en 1 Pedro 4.19 “De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador y hagan bien”. El libro fue llamado “Consejos de Estaciones: Recomendaciones para los sufrientes”. Él toma la frase “según la voluntad de Dios” y desdobla la soberanía de Dios en él (el sufrimiento) para el consuelo del pueblo.

“No es lo que los enemigos quieren, ni lo que ellos han decidido, sino lo que Dios quiere y lo que Dios nombra, que debe ocurrir… ningún enemigo puede traer sufrimiento a un hombre cuando la voluntad de Dios es de otra manera, así ningún hombre puede salvarse así mismo de sus manos cuando quiere liberarlo para Su gloria”

Dios determina quien sufre

“Dios determinó quien sufriría (Apo 6:11) Dios designó cuando ellos deben sufrir (Hechos 18:9-10) Dios designó a qué tipo de sufrimiento este o aquel santo debe ser sometido (Hechos 9:16) Nuestros sufrimientos, como la naturaleza de ellos, están todos escritos en el libro de Dios; Y, aunque los escritos parecieran personajes desconocidos para nosotros, Dios los entiende muy bien. Es señalado quién de ellos debe morir de hambre, quien debe morir por la espada, quien debe ir a cautiverio y quien debe ser comido por animales” (Jer 15:2-3)

¿Cuál es el objetivo de Bunyan en esta exposición de la soberanía de Dios en el sufrimiento? “Yo, en pocas palabras, trate de esto… para mostrar que nuestros sufrimientos son ordenados y preparados por El, para que ustedes siempre puedan, cuando entran en apuros por su nombre, no vacilar ni estar perdidos, sino ser firmes tranquilos y establecer sus mentes en decir “La voluntad de Dios sea hecha” (Hechos 21:14)

El advierte contra el sentimiento de venganza “Aprenda tener piedad del enemigo y a lamentarse por su estado… nunca guarde rencor de ellos por sus ventajas actuales. No se molesten a sí mismo a causa de sus malhechores. No tengan envidia de los que practican la iniquidad (Proverbios 24:19) No se molesten aunque estropee su lugar de descanso. Es Dios quien les ordeno hacerlo, para probar su fe y paciencia de esta forma. No les desee ningún mal con lo que reciban que es suyo; Que es el salario de ellos por su trabajo, y aparecerá para ellos en breve lo que ellos merecen… Bendito sea Dios que su suerte cayó al otro lado… Cuan amable, por lo tanto, Dios trata con nosotros cuando elige afligirnos, solo un poco, para que con bondad eterna el tenga misericordia de nosotros” (Isa 54:4-7)

La clave para sufrir correctamente es ver todas las cosas en manos del Dios Misericordioso, Bueno y Soberano y “vivir en Dios que es invisible”. Hay más de Dios que se obtendrá  en tiempos de sufrimiento que en cualquier otro momento.

“Hay aquello de Dios a ser visto en tal día como no puede ser visto en otro. Su poder en conservar algunos, su ira en dejar a otros; En hacer en locura los consejos de los hombres, en hacer al Diablo engañarse a sí mismo; en conceder su presencia a su pueblo; en dejar a sus enemigos en tinieblas; En revelar la rectitud de los corazón de sus santificados y revelar la hipocresía de otros, es un trabajo de maravillas espirituales el día de su ira y del vendaval y tempestad… somos aptos a errar en los días que son tranquilos y creemos que nosotros mismos somos más grandes y más fuertes de lo que realmente somos cuando el día de la tentación esta sobre nosotros”

Entonces Bunyan implora a su pueblo para que se humillen bajo la mano poderosa de Dios y confíen que todo será para bien “Permítame implorar de ti, para que tu no seas ofendido o con Dios, o con hombres, si la cruz se pone pesadamente sobre ti. No con Dios, pues Él no hace nada sin una causa, ni con los hombres, pues ellos son los siervos de Dios para tu bien (Sal 17:14; Jer 24:5) Por lo tanto, toma todo lo que viene a ti de Dios por medio de ellos, gratamente.

  1. El sufrimiento de Bunyan profundizó en él la confianza en la Biblia como palabra de Dios y una pasión por la exposición bíblica como la clave para la perseverancia

Si “vivir en Dios que es invisible” es la clave para sufrir correctamente, ¿Cuál es la clave para vivir en Dios? La respuesta de Bunyan es echar mano de Cristo, a través de la Palabra de Dios, la Biblia. La prisión probó para Bunyan ser un lugar sagrado de comunión con Dios, porque su sufrimiento desbloqueaba la palabra de Dios y la comunión más profunda con Cristo que el ya había conocido.

“Nunca ha estado en toda mi vida tan abierta la palabra de Dios como ahora (en la cárcel). Estas Escrituras en las que yo no veía nada antes se volvieron rutilantes sobre mí en este lugar y estado. Jesucristo tampoco ha sido más real y aparente que ahora. Aquí lo vi y lo sentí de hecho… tuve visiones dulces del perdón de mis pecados en este lugar, y de mi ser con Jesús en el otro mundo… He visto aquí lo que estoy seguro de que nunca seré capaz, mientras este en este mundo, de expresar.

El especialmente estimaba las promesas de Dios como clave para abrir las puertas del cielo. “Digo amigo, hay algunas promesas en las que el Señor me ayudo a echar mano de Jesucristo a través de y por medio de ellas las cuales yo no tiraría de la Biblia ni por todo el oro y la plata que pudieran ser apilados entre York y Londres hasta las estrellas”.

Bunyan reverenciaba la palabra de Dios y temblaba con la perspectiva de deshonrarla “Muera yo… con los filisteos” (Jueces 16:30) en vez de tratar de forma corrupta con la bendita palabra de Dios. Esa es, por fin, la razón por la cual Bunyan todavía está entre nosotros hoy, en vez de haber desaparecido en la niebla de la historia. El está con nosotros y ministrando para nosotros, porque el reverenciaba la palabra de Dios y fue tan envuelto por ella que su sangre es “Biblia” y que “la esencia de la Biblia fluye de él”

Y eso es lo que tiene para mostrarnos, que “vivir en Dios que es invisible”, es vivir en Dios que es su Palabra. Y el servir y sufrir de una vida empapada con la Palabra de Dios. Así es como debemos vivir, así es como debemos sufrir, y así vamos ayudar a nuestro pueblo a llegar con seguridad a la ciudad celestial. Vamos a llevarlos con la Palabra.

Daniel

Pastor de la Iglesia Bautista Reformada de Valparaíso. Egresado del Seminario Teológico Bautista de Santiago. Casado con Ester Riquelme y padre de Maite.

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