Una Perspectiva Bautista Reformada sobre Teología Pública – Las confesiones reformadas (Parte I) – William F. Leonhart III


Cuando se discute la idea de los paradigmas de las Dos Ciudades y Dos Reinos para entender teología pública, muchos dejan un enorme vacío entre Lutero y la erudición moderna. Sin embargo, seríamos negligentes si aquí hacemos lo mismo. Para que una perspectiva únicamente bautista reformada esté bien informada en cuanto a estos asuntos, uno debiese ser consciente del hecho de que existe más de una sola perspectiva luterana en cuanto a teología pública de las que se puede hacer uso. También existe una tradición reformada, que resulta ser la tradición de la cual surgieron los bautistas.

 

El desarrollo posterior de Lutero del paradigma de San Agustín ciertamente jugó un rol importante en el desarrollo de los enfoques calvinistas, reformados y bautistas reformados de la teología pública. No obstante, Calvino y sus predecesores no adoptaron la teología de Lutero sin algunas contribuciones hechas por ellos mismos. La visión de Lutero respecto al tema evolucionó en el transcurso de su vida y la vida de Sajonia. Lo mismo puede ser dicho de Zwinglio en Zurich, Calvino en Ginebra, y de los reformados Holandeses, Británicos, Franceses, Alemanes y Estadounidenses que seguirían sus pasos.

 

De acuerdo a Oliver O’Donovan y Joan Lockwood, Calvino entremezcló aspectos de la patrología, la escolástica y Lutero en el desarrollo de su teología pública con ideas y métodos que había recibido de filosofía política clásica así como también literatura humanista y, erudición histórica y legal (O’Donovan and Lockwood, From Irenaeus to Grotius, 662). La opinión de Calvino sobre teología pública no sólo tomó en consideración el conocer colectivo de la historia de la iglesia y la civilización occidental, sino que también trajo varias disciplinas a tratar la materia. Por lo tanto, sería muy inapropiado el intentar trasplantar la teoría de Lutero en la tradición reformada sin ninguna consideración de las sutilezas o el posterior desarrollo de Calvino y sus predecesores teológicos.

 

Reconocer el entusiasmo de los reformadores por cambiar el entendimiento sobre estos asuntos al encontrarse con las siempre cambiantes estructuras políticas de sus épocas y culturas, es importante que nosotros como occidentales del siglo XXI busquemos discernir lo mejor posible estos elementos universales desde el punto de vista la Reforma sobre la Teología Pública. Tal vez el mejor lugar para mirar y encontrar estos elementos universales está en el desarrollo de la confesión de fe Reformada. Para el propósito de esta serie, miraremos cuatro de tales confesiones que pertenecen particularmente a los Reformados y a los Bautistas Reformados: La Confesión de Bélgica, La Confesión Bautistas (1644/1646), La Confesión de Westminster y La Confesión Bautista (1677/1689). Mientras examinamos estas confesiones veremos cómo consideraciones históricas, al pasar el tiempo, forzaron a los Reformados a continuar revisitando los textos bíblicos más pertinentes a la materia a tratar y la posterior Reforma de sus visiones en cuanto a teología pública. ¡Semper Reformanda!

 

La Separación de la Iglesia del Estado

 

Algunos discreparían con el hecho de que debiese haber un capítulo sobre los Magistrados en las confesiones. Argumentan que tampoco debe haber una separación completa de la Iglesia y Estado donde el Estado no habla con autoridad a la Iglesia ni donde la Iglesia habla con autoridad al Estado. Sam Waldron ha ofrecido una respuesta a tal razonamiento.

 

«¿Te sorprende que la Confesión contenga un capítulo sobre el tema» Del Magistrado Civil «? Te predispones a preguntar: ‘¿Qué tiene que ver la política con Cristo?’ Si esa es parte de tu respuesta, ¿puedo sugerir que eres víctima de un trasfondo religioso que se ha retirado de sus responsabilidades sociales bajo una visión errónea de la separación de la Iglesia y el Estado? Tal actitud ha virtualmente negado la soberanía de Dios sobre todas las áreas de la vida. Restringir el cristianismo al reino «espiritual» es, finalmente, destruirlo «(Waldron, A Modern Exposition, 284).

 

El concepto de separación de Iglesia y Estado fue un concepto único con los Bautistas en Inglaterra y Estados Unidos. Fue enmarcado como un concepto más amplio en el cual se establece la piedra preciosa de la libertad de conciencia, que también es otra doctrina únicamente bautista. Este concepto nunca significó el ser tomado como una separación de Dios y el Estado. Es importante señalar en esta coyuntura que no todas las confesiones reformadas defendieron estos conceptos. Por supuesto, veremos esto lo suficientemente rápido al examinar nuestra primera confesión reformada: la Confesión belga.

 

La confesión belga (1619)

 

Las confesiones reformadas siempre han tratado el tema del magistrado civil. Específicamente con respecto a este tema, las confesiones reformadas están en general de acuerdo en que el rol del gobierno es empuñar la espada que Dios le otorgó para castigar el mal y promover el bien (cf. Romanos 13: 1-7). Además, entre las confesiones se comparte el reconocimiento del deber que los súbditos gobernados tienen con sus magistrados, ya que los magistrados han recibido su cargo por parte de Dios. No obstante, la Confesión belga va un poco más lejos.

 

“Y la tarea del gobierno no se limita a cuidar y velar por el dominio público, sino que también se extiende a defender el ministerio sagrado, apuntado a eliminar y destruir toda la idolatría y la falsa adoración del Anticristo; a promover el reino de Jesucristo; y para pregonar el evangelio en todas partes; a fin de que Dios sea honrado y servido por todos, como lo requiere en Su Palabra «(Confesión belga, artículo 36).

 

Por lo tanto, la Confesión más comúnmente mantenida por la comunidad reformada holandesa promueve el uso del magistrado para aplicar la disciplina de la iglesia y promover el avance del evangelio. Sin duda, esto es visto, al menos en forma de semilla, en las prácticas de Zwinglio y Calvino. De hecho, fue sobre este tema que los discípulos de Zwinglio finalmente se separaron de él dando a luz lo que eventualmente se llamó el movimiento anabaptista en Suiza. Es revelador que la Confesión belga adopte una postura clara contra los anabaptistas, anarquistas y revolucionarios en sus pronunciamientos.

 

“Además, toda persona, sin importar su estatus, condición o rango, debe estar sujeta al gobierno y pagar impuestos, honrar y respetar a sus representantes, y obedecerles en todas las cosas que no están en conflicto con la Palabra de Dios, orando por ellos para que el Señor esté dispuesto a guiarlos en todos sus caminos y para que podamos vivir una vida pacífica y tranquila con toda piedad y decencia”.

 

“Y en cuanto a este asunto, rechazamos a los anabaptistas, anarquistas y, en general, a todos aquellos que quieren rechazar a las autoridades y funcionarios civiles y subvertir la justicia mediante la introducción de la propiedad común de bienes y la corrupción del orden moral que Dios ha establecido entre los seres humanos » (Ibid. .).

 

Siendo esta la primera de las confesiones reformadas, la Asamblea de Westminster y los Bautistas particulares desarrollaron gran parte de su teología pública en base a ella. Si bien se puede argumentar que es la posición más reformada, ya que es mas fiel a los puntos de vista y la conducta de Calvino y Zwinglio, dicho argumento no permite la aplicación del principio Semper Reformanda (siempre reformando). A medida que las circunstancias cambiaron en los contextos políticos y culturales de Lutero y Calvino, su comprensión sobre estos asuntos se adaptó. La tradición reformada que avanzaba hacia el siglo XVII también se adaptó a los tiempos cambiantes, volviendo una y otra vez a las Escrituras para determinar el mejor enfoque  ante nuevas consideraciones a medida que  estas surgían.

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En nuestro siguiente artículo, continuaremos nuestra discusión de la teología pública en las confesiones reformadas al examinar los desarrollos en algunas de las confesiones inglesas del siglo XVII.

 

Fuente: A Reformed Baptist Perspective on Public Theology – The Reformed Confessions (Part I)

Traductor: Gabriela Vargas

Daniel

Pastor de la Iglesia Bautista Reformada de Valparaíso. Egresado del Seminario Teológico Bautista de Santiago. Casado con Ester Riquelme y padre de Maite.

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