Benjamin Coxe respecto a quien debería participar en la Cena del Señor.


Traducido desde irbsseminary.org

NOTA:

“En sus tiempos, para los bautistas el término ordenanza y sacramento se usaba de manera intercambiable. Además Benjamin Coxe aun no era bautista declarado para el tiempo de esta publicacion.”
“El término comunicante, comunicación o comunicar habla o hace referencia a la unión de los Cristianos al estar en la Cena del Señor y compatir el Pan y el Vino como un solo cuerpo y pertenecientes a Cristo.”

Por James M. Renihan, Ph.D.

4 Noviembre de 2016.

 

Este es una pequeña pero importante pieza de nuestra herencia Bautista Particular. No está claro que Coxe hubiera adoptado ciertamente las opiniones credobaptistas cuando escribió esto; pero sus pensamientos indican que estaba en el camino correcto. Después de un año, se identificó abiertamente con los Bautistas Particulares.

 

UNA TESIS O POSICIÓN RELATIVA A LA ADMINISTRACIÓN Y RECEPCIÓN DE LA CENA DEL SEÑOR CLARA Y CONFIRMADA

POR

B.C. (Benjamín Coxe)

Predicador de la Palabra de Dios

1642

Tesis

 

El que administra la Cena del Señor a aquel que es fornicario, o cobarde, o idólatra, o vividor, o borracho, o extorsionador, comete un pecado muy grave y odioso. Los hijos de Dios no deben tener ningún compañerismo con este pecado, sino reprenderlo.

Esto se entiende sólo de aquel que se sabe que ha sido o bien un fornicador o codicioso, o un idólatra, o un atropellador, o un borracho, o un extorsionador, y no ha dado pruebas suficientes para hacerle un juicio de caridad al ser satisfechos con su abandono de esta maldad en el ejercicio del verdadero arrepentimiento.

La posición o tesis, especialmente en cuanto a la primera parte de la misma, es ciertamente confirmada por el dicho del apóstol en I Cor. 5:11, ” Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis.”

 

Parte I

La fuerza y significado de Pablo
Tocante al significado y la fuerza de este texto, deseo que estas proposiciones subsiguientes puedan ser evaluadas.

Considere las siguientes proposiciones
1. Ningún hombre puede ser admitido a la Cena del Señor, a menos que sea llamado Hermano según el significado de la frase del Apóstol en este lugar. Porque el que no es un Hermano en este sentido, permanece sin esto, I Corintios 5:12.
2. El significado del Apóstol en este lugar es que es más tolerable y seguro guardarse de la compañía de fornicarios, codiciosos, extorsionadores, idólatras, que están fuera de la Iglesia, que con aquellos que son  malvados y sin embargo se hacen llamar hermanos. Debemos alejarnos lo más posible de ellos, que de los que están fuera. La verdad de esto os aparecerá ahora, si os fijáis en I Corintios 5: 9, 10. ¿Cómo entonces podemos administrar la Cena del Señor con seguridad a estos, o tener comunión con ellos?
3. La palabra aquí traducida, para guardarse, significa apropiadamente, para ser mezclada con. El que administra la Cena del Señor a los demás, y también ellos que se comunican, están en esa acción mezclados o unidos unos con otros.
4. El significado de la acusación del Apóstol concerniente a los pecadores aquí mencionados es, que con los tales no debemos comer. ¿No come el ministro en la mesa del Señor con aquellos a quienes administra el sacramento? ¿No comen y beben los comunicantes con aquellos con quienes se comunican? Si debemos evitar la comunión con los tales en una mesa común, ¿no debemos evitar mucho más el comunicarnos con ellos en la mesa del Señor? Era usual en los cristianos en los días de los Apóstoles, tener sus Cenas de Amor, incluso entonces, ellos se reunían para la recepción del Sacramento, como aparece en I Cor. 11. Ellos entonces no consideraron lícito el recibir el Sacramento con aquellos, tocante a quienes fueron acusados, así como el no comer con ellos.
5. El Apóstol, habiendo establecido esto en I Corintios 5:11, en el versículo 13 añade esta deducción: “Por lo tanto, apartad de entre vosotros a ese inicuo”. De este modo significa, no sólo que la persona incestuosa debe ser repelida de El Sacramento, sino también que fuera expulsado de la Iglesia por la sentencia de excomunión. Entonces no quiso decir que estos delincuentes sólo deberían ser rechazados con respecto a la familiaridad privada y común, sino que deberían ser rechazados del sacramento y que su comunión en la mesa del Señor debe ser rechazada.

 

La Fuerza de Pablo
Para que la fuerza de esto que se ha hablado aún pueda parecer más clara, considere lo que el Apóstol dijo acerca del Sacramento en I Corintios 10:16, 17, “La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?  Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.”

 

Esta prueba nos asegura la verdad de estas Proposiciones.
La verdad de estas cuatro proposiciones:
1. Los verdaderos creyentes que reciben con justa razón este Santísimo Sacramento, están seguros de que participan de los beneficios de la muerte de Cristo.
2. Todos los que reciben este Sacramento externamente hacen una profesión externa de recibir a Cristo crucificado y de participar de los beneficios de la muerte de Cristo.
3. Este Sacramento enseña y asegura a todos los verdaderos creyentes, que siendo muchas personas, son todavía un cuerpo místico, porque son todos partícipes de uno y mismo Jesucristo, de cuyo cuerpo el pan es un símbolo ordenado y una promesa en este Sacramento.
4. Los que se unen en la recepción exterior de este Sacramento se unen en la profesión de la misma fe en Cristo, y también se profesan ser (en el juicio de la caridad, que ahora profesan mutuamente entre sí) compañeros y miembros del mismo cuerpo místico, como siendo todos alimentados con el mismo alimento espiritual.

¿Cómo puede un ministro administrar la Cena a los Impíos?
Juzga entonces con qué buena conciencia un ministro puede dar este sacramento a aquellos con quienes, por su maldad evidente, se nos encarga que no nos mezclemos. Sí,  ¿tanto como para no comer con ellos? Consideremos también, ¿con qué tranquilidad un cristiano puede tener comunión con tales?
Ahora bien, en mi Tesis y en I Corintios 5:11, se hace mención expresa solamente de aquel fornicario, codicioso, idolatra, o de un borracho, o de un extorsionador, que allí expresamente se dijo de estos, también debe ser entendido de todos los demás que se llama un Hermano, y sin embargo es conocido por vivir bajo el reinado de cualquier otro pecado similar. Por la verdad y la solidez de esto, vean y consideren estos textos, Gal. 5: 19-21; 2 Tes. 3: 6, 14; Y 2 Tim. 3: 2-5.

 

El significado de estas proposiciones

Mientras me refiero del mal que he reprendido, no sólo que es un pecado, sino también un pecado muy grave y odioso, puedo no parecer encararlo demasiado, considere,

 

  1. Que estas personas así admitidas por el Ministro a la recepción del Sacramento, y exteriormente unidas por el resto de los Comunicantes, se endurecen en su seguridad y maldita presunción, y por lo tanto el Diablo es sumamente ayudado a llevarlas fácilmente al infierno. Cualquier hoja de higuera que ahora usamos para cubrir este mal vergonzoso, su sangre clamará fuerte contra nosotros en el día del juicio.
  2. Que estas personas que se comunican de esta forma abusan de la ordenanza de Dios en un alto grado, aumentando así de manera más terrible tanto su propio pecado como su condenación en el futuro.
  3. Que esta admisión de tales personas al Sacramento, hace que toda la masa sea agriada con su levadura, I Cor. 5:6.
  4. Que esta admisión de tales personas al Sacramento, y comunicación con ellos, hace que su maldad redunde en la vergüenza y el deshonor de la Fe y la Religión que profesamos.

 

Conclusiones ordenadas y pruebas bíblicas para esta tesis

No necesitaré ahora insistir en ninguna otra prueba de la última parte de mi Tesis, a saber: Los Hijos de Dios no deben tener ningún compañerismo con este pecado, sino reprenderlo. Pero sólo para llegar un poco más lejos, quiero la consideración de estos pasajes. “Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas” Efesios 5:11. “No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado”, Lev. 19:17. “Absteneos de toda especie de mal”, I Tes. 5:22.

A los cuales puedes añadir Hechos 2:40: “Salvaos vosotros mismos de esta generación perversa.” Y 2 Corintios 6:17: ” Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré.”

Contra la aplicación de esta última cita, se objetará, que debe entenderse de la separación de los malos que aún están fuera. Pero entonces recordemos que debemos alejarnos más de personas conocidas malvadas que parecen estar dentro, y luego de personas malvadas abiertas que están manifiestamente fuera. Pues, eso es lo que hemos aprendido de I Corintios 5:9-11.

 

Parte II

 

Objeciones

 

Donde como se ha hecho en público una objeción tonta de I Corintios 11:29, que se considere:

 

  1. Que el apóstol dice que con la intención de aplicación a los corintios, que recibieron el sacramento indignamente (es decir, de una manera inadecuada e irreverente) sólo en una medida, no están bajo el reinado de este pecado, como lo son los no regenerados. La palabra allí traducida (condenación) significa sólo juicio, y sólo debe entenderse como tales juicios, como Dios puso sobre los corintios para su corrección en ese sentido. Por lo tanto, el versículo que allí sigue lo hace manifiesto.
  2. Que esta inferencia: “El que come y bebe indignamente, come y bebe juicio a sí mismo”, por lo tanto, su pecado no puede herir a otro, o, por lo tanto, nadie más debe contenerlo de su pecado, o, El hombre tiene que negarse a comunicarse con él. Que esta inferencia, digo, es tan ilógica, falsa y sin sentido, como que un hombre que considera su crédito, se avergüenza de poseerlo. Es deber de cada hombre mantenerse sin mancha del mundo, Santiago 1:27. ¿Se sigue, pues, que un hombre no está obligado a considerar a su Hermano? ¿O que un cristiano no necesita apartarse de los que niegan el poder de la piedad? ¿Quién se atreverá a decir que Acan, por su pecado, sólo hizo juicio sobre sí mismo? ¿Acaso algún hombre de entendimiento concebirá tal dicho para implicar que su pecado no hirió a nadie más que a sí mismo?

En cuanto a los muchos que eran débiles y enfermos entre los corintios, y los muchos entre ellos que estaban heridos de muerte, ¿implica el texto que ninguno de ellos sintió esta aflicción por su pecaminosa comunión con el pecado de otros que se comunicaron indignamente? Cuando el Apóstol dijo: “El que come y bebe indignamente, come y bebe juicio para sí mismo”, su significado es claramente esto, él se atrae sobre sí mismo por su propio pecado al comunicarse indignamente.

Si se opuso más, que el Apóstol no da aquí orden para repeler a cualquiera de la Comunión, o por negarse a comunicarse con ellos, se contesta: Que las personas tocante a quienes ahora se habla son, o bien, al menos en el juicio de la Iglesia sobre la caridad, en alguna medida apto para recibir el Sacramento, santificado en Cristo Jesús, llamados a ser santos, I Corintios 1: 2. Tocante a las personas malvadas, parecía ser tal, ya había tomado asunto en el capítulo 5 y no necesitaba ahora repetirlo de nuevo.

 

Dejemos que el hombre se examine a sí mismo

Mientras que también ha habido algo mordaz en estas palabras del Apóstol: “Que se examine a si mismo el hombre”, consideremos:

  1. Que el énfasis no está en la palabra, sino en el verbo;
  2. Que ningún hombre en su juicio correcto deduzca de allí que un hombre no debe examinar a los que tiene a cargo;
  3. Que nuestra pregunta actual no concierne a las personas cuya inaptitud debe ser ajustada por el examen, sino a las personas cuya incapacidad y maldad ya aparecen manifiestamente.

 

Considerando Mateo 22:11, 12

Mientras que una objeción pobre ha sido hecha públicamente a partir de Mateo 22:11, 12, para que la respuesta se considere; Que por personas llamadas, mencionadas en el versículo 14, de ese capítulo, se entienden aquellas personas que no sólo han sido invitadas a la fe y al arrepentimiento por la predicación del Evangelio, sino también a la profesión exterior, han parecido responder a ese llamado. En consecuencia, por el hombre que no tiene en una prenda de boda, se entiende que a los ojos de Dios se encontraron faltos tanto de la santificación y la justificación, a pesar de su profesión exterior justo por la cual habían engañado los ojos de los hombres. ¿Qué es esto para admitir a las personas abiertamente malvadas a la Comunión, o comunicarse con ellos?

Mientras que otros cristianos bien intencionados, engañados por el error de su propio juicio y por la falsa sugerencia de otros, objetan que es su deber recibir el Sacramento, y no pueden ser persuadidos, y que por la realización de Su deber requerido, deben hacerse culpables de endurecer a otros en su pecado, o de cualquier ofensa como tal a Dios a esta respuesta, que los hombres deben tener cuidado al realizar los deberes requeridos en el orden correcto y manera, no transgrediendo la regla de La Palabra de Dios en la presunta realización de un deber. De lo contrario, no se hallarán tanto para cumplir un deber, como para provocar a Dios a la ira por un gran pecado. Era deber de David traer el Arca a Jerusalén, pero como el Arca había sido puesto sobre un carro, y no nacido de los Sacerdotes, el Señor fue provocado a la cólera. 15:13. Era deber de los judíos, en los días de Zerubable, construir el Templo, sin embargo, no podrían sufrir los samaritanos para construir con ellos, Esdras 4: 2, 3. Era el deber de los judíos comer la Pascua, aunque no lo comieran en Babilonia, a pesar de que fueron obligados a permanecer allí 70 años, porque su comer la Pascua allí no habría sido de acuerdo con la regla de la Palabra de Dios. Los Sacerdotes tenían el deber de ofrecer sacrificios; sin embargo, los que ofrecían sacrificios, no en el Templo de Jerusalén, sino en los lugares altos, pecaron en gran manera contra el Señor. Aunque era el deber de todos los israelitas comer la Pascua, sin embargo, no pudieron comer de ellos, ya sea en su propia inmundicia, o con los que eran incircuncisos o inmundos. Así que, aunque sea el deber de los cristianos recibir el sacramento, es decir, cuando pueden hacer lo mismo de una manera y un orden correctos, sin embargo, no se sigue, que puedan recibir con seguridad a los mismos con aquellos que tocan a quienes son Cargado, no, no tanto como para comer con ellos.

Si alguno se complace en poseer cualesquiera otras objeciones contra mi tesis o cualquier parte de la misma, él, con la voluntad de Dios, recibirá rápidamente una respuesta satisfactoria. Pero ahora quisiera, no ser rechazado con objeciones objetivas, sino bien tener una Respuesta puntual y clara al fundamento que ahora he puesto, ya las varias partes de la misma, o, si la misma se encuentra Irrefrenable (como de hecho es) entonces tener la verdad de ello ingenuamente reconocido, así que descanso,

Jaec Scripsi

6 de abril de 1642

Un Verdadero Amante de la Verdad, y Sinceramente fijado para la Defensa de lo Mismo,

Benjamin Cox.

Carlos Sanchez

Miembro de la Iglesia Bautista de Quilpue, Casa del Alfarero. Sirve en el Ministerio Centro de Literatura Cristiana en Valparaíso, Chile. Estudia en The North American Reformed Seminary. Casado con Vanessa Bustos y con dos hijos. Valentín y Ulises quien tiene autismo.

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