BAUTISTAS PARTICULARES Y SUS CONFESIONES DE FE: EL INICIO DE LA HISTORIA CONFESIONAL DE LOS BAUTISTAS, Por Marcus Paixão [Parte 2]


Inicio de la Práctica Confesional entre los Bautistas Particulares

 

La literatura que circulaba en Londres tachaba a los Bautistas Particulares de Anabaptistas y los predicadores anglicanos y separatistas igualmente los acusaban. Fue debido a estos acontecimientos y por causa de la incomprensión y tergiversación de los ingleses en cuanto a sus puntos de vista doctrinarios y sociales que, en el inicio del movimiento bautista inglés, fue necesario que estas pocas congregaciones produjeran una confesión de fe que sirviese  de defensa contra la acusación que les era impuesta.

 

Aunque su modo de bautizar fuese diferente de aquel practicado por la iglesia de Inglaterra, y, más allá de eso, negaren el bautismo a los infantes e interpretaban la teología del pacto de una forma diferente de los padres de Westminster, sus diferencias doctrinarias eran consideradas muy pequeñas. La confesión de ser producida sería un documento oficial de las iglesias Bautistas que comprobaría la ortodoxia del grupo. Cualquier división sería pronto disipada, pues cualquier ciudadano inglés que estuviese interesado podría obtener el documento y examinarlo.

 

En 1644, fue producida la Primera Confesión de Fe de Londres por John Spilsbury, William Kiffin y Hansed Knollys, entre otros, escribieron una confesión donde ellos declaraban las creencias de sus congregaciones. Un total de quince pastores Bautistas Particulares participaron de la elaboración de este documento. La confesión tenía el propósito explícito de acabar con la confusión provocada por los ingleses, que continuaban tachándolos de Anabaptistas. En la página del título se leía: “La Confesión de Fe de las iglesias que comúnmente (aunque falsamente) son llamadas Anabaptistas”. [17] La Confesión de 1644, aunque probaba su fidelidad doctrinaria, claramente negaba cualquier tipo de conexión con los Anabaptistas.

 

La Confesión Bautista de 1644 presentaba 53 artículos ricamente expuestos en un lenguaje claro y sin dejar duda. En el final, en una conclusión primorosa, reforzaba el que fue dicho inicialmente: “Los Bautistas no son Anabptistas”. En un tono fuerte, anunciaban su firme posición de no renunciar a su fe, incluso si la persecución se tornaba evidente:

 

“Queremos dar a Cristo lo que es de Él y toda la autoridad legal que Él se merece, y no deber nada a nadie excepto el amor; vivir en tranquilidad y pacíficamente, como es digno de un santo, esforzándonos en todo para mantener un buena conciencia; y responder a todo hombre como deseamos ser también respondidos. Nuestra práctica comprueba que somos un pueblo inofensivo y pacífico (no representamos peligro y nunca causamos males a la sociedad humana). Trabajamos con nuestras manos, para que ninguno nos acuse, sino que podamos dar al que tiene necesidad, tanto enemigos como amigos, teniendo en cuenta que es mejor dar que recibir. Reconocemos que conocemos en parte, y que desconocemos muchas cosas que quisiéramos y buscamos conocer, y si alguno no nos comprende, debemos agradecer a Dios y a ellos. Más si alguien nos pide cualquier cosa no ordenada por nuestro Señor Jesucristo, debemos soportar la reprobación y torturas de los hombres, y perder las comodidades físicas, y si fuere necesario, moriremos mil veces, antes que hacer cualquier cosa que va en contra de nuestra propia conciencia. Y si alguien llama herejía a lo que decimos, entonces juntamente con el apóstol reconoceremos que según aquello que llaman herejía, nosotros adoramos al Dios de nuestra Patria, eliminando toda verdadera herejía, porque está en oposición a Cristo, y asimismo permaneceremos firmes, irremovibles, siempre abundando en obediencia a Cristo, sabiendo que nuestra labor no será en vano en el Señor.”[18]

 

La declaración inicial del grupo Bautista, conforme presentada arriba, fue crucial para que la desconfianza de los ingleses disminuyese, sin embargo, el cuerpo de confesión también fue fundamental, pues retrataba un grupo cuyas doctrinas, que en mucho se asemejaban a los demás grupos evangélicos del periodo. La Primera Confesión de Londres tuvo tres reimpresiones más: 1646, 1651 y 1652. Desde antes, los Bautistas Particulares recorrieron una línea de ascendencia numérica. El grupo produzco otros documentos de menor circulación: La Midland Confession, en 1655; la Somerset Confession, en 1656. Aunque no mucho difundidas, aseguraban la misma norma doctrinaria. (LUMPKIN, 2011; McBETH, 1987).

1644-anabaptist

TAPA DE LA SEGUNDA EDICIÓN DE LA CONFESIÓN DE FE DE LONDRES (1646)

 

 

 

En 1677, los Bautistas Particulares, un grupo ya bien fortalecido, elabora la Segunda Confesión de Fe de Londres (LUMPKIN, 2011, págs. 216-220). Una carta había sido enviada a las iglesias Bautistas de Inglaterra y País de Gales convocando representantes para una reunión.

 

Al realizarse el encuentro, se tomó conocimiento que Williams Collins (tal vez juntamente con otros), ministro de una iglesia de Londres, había trabajado sobre los documentos de Westminster y Savoy, alterando donde encontró necesario. En este encuentro el producto del trabajo de Collins fue aprobado y la Confesión fue editada en nombre de los representantes reunidos. [19]

 

Ese nuevo documento tenía como base otras tres confesiones: La primera Confesión de Fe de Londres (1644), la Confesión de Savoy (1658), y especialmente la Confesión de Fe de Westminster (1646). Buena parte de su redacción es casi idéntica a esta última confesión. Este segundo documento de los Bautistas incluyó capítulos sobre la iglesia y sobre la interpretación de la cena del Señor y del Bautismo de forma distintamente Bautista, más allá de capítulos que tratan de la teología del pacto o del casamiento con un tono diferenciado. Aunque había sido formulada en 1677, ella sólo fue publicada en 1689, por eso es más conocida como la Confesión de Fe de Londres de 1689. [20] A partir de ahí la confesión de 1644 comenzó a perder terreno y al poco tiempo fue siendo abandonada: “Siendo basada en la Confesión de Westminster, una de las más nobles declaraciones de creencias evangélicas, la Confesión de 1677 es mucho más completa y mejor ordenada que la de 1644”. [21]

 

La Segunda Confesión de Fe de Londres, se tornó el documento de fe más largamente utilizado y de mayor circulación en las iglesias Bautistas en Europa y posteriormente en los Estados Unidos, en el siglo XVIII, en las colonias recientemente establecidas por los separatistas ingleses.

 

Había grande persecución en Inglaterra contra todos los separatistas. Desde fines del siglo XVI y por todo el siglo XVII, hay registros de persecuciones religiosas en Europa. Todavía que en algunos momentos la persecución disminuía, con breves periodos de paz, ella nunca fue completamente extinta. Huyendo principalmente a Inglaterra, temiendo la persecución o ser prohibidos por el gobierno Inglés, muchos separatistas se refugiaron en otro continente, América. El Nuevo Mundo era parte de los dominios de Inglaterra, y comenzando a ser colonizado. Centenas de Presbiterianos, Congregacionalistas y Bautistas, entre otros, pasaron a habitar colonias de la América inglesa. Pero no tenían libertad de consciencia para escoger una religión, preferían arriesgar todo en el Nuevo Mundo. Sin embargo, a medida que las colonias se iban estableciendo, las iglesias iban siendo implantadas, pero los Bautistas volvieron a ser blanco de persecución. Se trataba básicamente del mismo problema enfrentado en Inglaterra: cuestiones acerca del bautismo. Iglesias Congregacionalistas y Presbiterianas pasaron a perseguir a los Bautistas, expulsándolos de sus colonias, sobre la acusación de que ellos no podían convivir en medio de ellos. La misma intolerancia religiosa de que los propios Presbiterianos y Congregacionalistas habían sido blanco, ahora ellos instigaban a los bautistas. (McBETH, 1987; OLIVEIRA, 1997; NETTLES, 2006; SANTOS, 2004B).

 

Uno de los colonos, Roger Williams, fue obligado a dejar la colonia en intenso invierno americano, y arriesgó su vida en la selva, en peligro constante de ser atacados por indios. Otros bautistas sufrieron violencia en las colonias. John Clark y Obadiah Holmes son dos grandes ejemplos (McBETH, 1987).[22] Algunas colonias fueron organizadas por Bautistas. Roger Williams, víctima de la intolerancia Congregacional en el Nuevo Mundo, junto con otros disidentes fundó la colonia de RhodeIsland, en 1638, cuya característica  principal era la libertad de conciencia. Providence y Newport fueron otras colonias fundadas por los Bautistas. Aún con dificultad, los Bautistas consiguieron estabilizarse en América. La mayoría de los Bautistas en América eran Particulares, más los Bautistas Generales, eran en menor número, pero también estaban presentes. Entre los dos grupos habían claras diferencias teológicas, lo que acababa por distanciarlos.

 

La Segunda Confesión de Fe Londrina de 1689, llegó a América a través de Elias Keach, hijo de uno de los más importantes ministros de Londres –Benjamin Keach, uno de los responsables por la elaboración de la segunda confesión londrina –en el final del siglo XVII. Keach prontamente fue ordenado al ministerio y pasó a pastorear la Iglesia de Pennepack, en  Filadelfia. Su ministerio se extendió por las ciudades vecinas, alcanzando New Jersey y Pensilvania. Las primeras iglesias organizadas se reunían en residencias, y el trabajo Bautista Particular, así como aconteció en Inglaterra, comenzó a florecer también en  América, inicialmente en la región de Filadelfia.

 

Verificando la distancia entre las congregaciones, y la necesidad de reuniones periódicas y cooperación conjunta para tratar asuntos que surgieron de tiempo en tiempo, en 27 de julio de 1707 la reunión general fue transformada en Asociación. Surgía la Asociación Bautista de Filadelfia, la primera de América (SANTOS, 2004b, p.7).

 

La primera confesión americana de los Bautistas ingleses fue denominada de Confesión de Keach, pues fue a través de la reflexión de Elias Keich y su papá, que resolvieron hacer esa nueva confesión, copia de la segunda confesión londrina de 1689, con la integración de dos nuevos artículos. [23] En 1724, la Asociación Bautista de Filadelfia utilizó la Segunda Confesión de Fe de Londres de 1689 para resolver un problema doctrinario. La referencia es “La Confesión adoptada por los ministros y hermanos reunidos en Londres, en 1689, nos pertenece” (SANTOS, 2004, p.8). En 1742, la Asociación ordenó la impresión de una nueva edición de laConfesión de Fe de Filadelfia, contando con los dos artículos de la Confesión de Keach.

 

Las iglesias Bautistas Particulares se desenvolvieron en América y la presencia de la Asociación Bautista de Filadelfia fue fundamental para fortalecer las iglesias doctrinalmente, principalmente expandiendo el uso de la Confesión de Filadelfia rápidamente. En 1774 las Asociaciones pasaron a enviar “cartas circulares” a las iglesias. Las cartas eran exposiciones de los artículos de la Confesión de Filadelfia, lo que potenciaba la enseñanza de la doctrina en numerosas iglesias asociadas. Fue publicada, en 1831, una nueva edición de la confesión, extendida, contando con algunos apéndices, formando un total de 108 páginas. La confesión se expandió prácticamente por todo el vasto territorio americano y muchas asociaciones e iglesias Bautistas pasaron a adoptar la Confesión de Filadelfia (SANTOS, 2004b, págs.. 6-11).

 

Desde 1644, con la elaboración y publicación de la primera confesión de fe de los Bautistas Particulares, podemos trazar con seguridad una línea ininterrumpida de las iglesias de este grupo, tanto en Europa como en América del Norte, siguiendo siempre la misma norma doctrinaria calvinista, conforme expresó en sus confesiones más importantes: 1644, 1689,1742.

 

En el máximo apogeo de la Confesión de Fe de Filadelfia, en 1833, surgió un nuevo documento de fe entre los Bautistas americanos: la Confesión de Fe de New Hampshire. Esa nueva confesión de fe tenía como base la confesión de Filadelfia, y la idea inicial no era crear una nueva confesión Bautista, sino preparar un tipo de resumen de la confesión de Filadelfia. La razón para eso era simple: La Confesión de Fe de Filadelfia, se trataba de una copia de la Confesión Londrina de 1689, era muy larga y constaba de una variedad de términos teológicos de difícil entendimiento para los laicos en teología. Como aspectos más destacados (NETTLES, 2006.págs. 27-29), la confesión  también fue necesaria para rebatir la doctrina del libre albedrío, difundida por un grupo titulado Bautistas del Libre Albedrío, [24] que se había instalado en New Hampshire. La Confesión de Fe de New Hampshire fue redactada por el  Rev. John Newton Brown (1803-1868), en el Estado de Convención Bautista de aquel Estado.

 

A medida que la Confesión de Fe de Filadelfia fue siendo propagada en suelo americano, se tornó el documento confesional de la mayor parte de las iglesias Bautistas del país –aunque el esfuerzo para explicar la confesión con las cartas circulares y también apéndices que fueron adjuntados en la propia confesión en ediciones posteriores había sucedido- ella pasó a ser vista como un documento muy extenso y de lenguaje difícil. La confesión de Fe de New Hampshire fue inicialmente publicada por la Northern Baptist Publication Society. En menos de 40 años se tornaría la confesión de fe más adoptada en las iglesias Bautistas de América del Norte (McBETH, 1987).

 

Asimismo con la publicación del nuevo documento, la Confesión de Fe de Filadelfia continuó siendo adoptada en muchas iglesias, permaneciendo durante algún tiempo como la mayor confesión de fe de los Bautistas americanos.  La Confesión de New Hampshire era poco conocida y ella permaneció prácticamente  en el anonimato en sus primeros años. El contenido de esta nueva confesión de fe permaneció de carácter calvinista, siguiendo la tradición de los Bautistas Particulares, sin embargo el proceso de “resumen” y “nuevo lenguaje” oscureció a algunos puntos de la confesión en cuanto a la doctrina, pasando ella a ser rotulada por algunos: “moderadamente” calvinista.

 

El historiador Bautista Tom Nettles, al tratar sobre la Confesión de New Hampshire, desmiente la falacia que muchos han utilizado en un intento de retirar o de anticipar la disminución doctrinal y la raíz histórica calvinista de los bautistas. Nettles asegura que esa confesión era tan calvinista en su doctrina en cuanto a las confesiones de fe más extensas del pasado (1644-1689 y 1744). El proceso de resumen fue la más grande vileza, siguiendo él, de la confusión provocada modernamente en medio de esa confesión de fe. Para Nettles, los bautistas que producían la Confesión de Fe de New Hampshire preservaban y confesaban un calvinismo siempre presente entre los Bautistas Particulares. En las palabras de él.

 

Muchos interpretan el contenido de la Confesión de Fe de New Hampshire como una tentativa de modificar el fuerte calvinismo de los primeros días, alguna cosa más aceptada para el gusto de las iglesias del siglo XVIII. Es verdad que ella no es tan detallada o tan clara como la Confesión de Filadelfia, mas es también verdad que la substancia de su doctrina permanece inalterada (NETTLES, 2006, p. 12).

 

Así mismo más breve y “moderada”, la Confesión todavía era substancialmente calvinista, innegablemente, esta confesión representaba una mudanza de mentalidad en algunos Bautistas Particulares. A mediados de 1850, los Bautistas Particulares ya estaban sufriendo mucha influencia de los Bautistas Generales, que experimentaban un resurgimiento y comenzaban a fortalecerse en América. En este momento la fuerte teología calvinista de los Bautistas Particulares comenzó a enflaquecer. Aunque la confesión de New Hampshire había mantenido el tenor calvinista, las iglesias que la adoptaron comenzaban a reinterpretar algunos puntos de sus afirmaciones, principalmente los puntos más “obscuros”, donde las antiguas confesiones de fe del pasado dejaban dudas. Dentro de las asociaciones surgieron varios teólogos que comenzaron a atacar el calvinismo histórico de los Bautistas, sin embargo, a pesar de los fuertes ataques y de  la mudanza de mentalidad, todavía había aquellos que se apoyaban en la doctrina de los Bautistas Particulares con fervor. En 1880 podemos constatar que la confesión de New Hampshire ya ganaba notoriedad y aceptación en las iglesias Bautistas de los EUA (McBETH, 1987).

 

En 1891 los Bautistas Generales y los Bautistas Particulares se unen a través de la Unión Bautista [25] La Unión Bautista reveló, entre otras cosas, la declinación que sufrió el grupo de los Bautistas Particulares, y la ascensión de los Bautistas Generales, que presidían grandes iglesias y buena parte del conjunto de asociaciones y convenciones en aquel periodo (MURRAY, 2006). La segunda mitad del siglo XIX, se presentó la declinación doctrinaria confesional de los Bautistas Particulares, que tuvo inicio algunas décadas después de la elaboración de la Confesión de Fe de New Hampshire. Algunos miembros bautistas, en Europa y en América, discordaron de la idea de unión entre los Bautistas, entre ellos, el eminente predicador inglés Charles Spurgeon. En 1887 Spurgeon abandonó la Asociación Bautista de la cual era afiliado y siguió prácticamente sólo, adoptando la Segunda Confesión de Fe de Londres de 1689. La confesión fue reimpresa por él en ese periodo. Dos años antes de la formalización de la  Unión Bautista, conforme destaca (MURRAY, 2006. págs.119-120), un eminente teólogo Bautista Particular se pronunció de la siguiente manera: “No presenta fecha, gran número de iglesias y ministros Bautistas Particulares tienen poca familiaridad de práctica con la Confesión de 1689…” [26] Esa abertura a las doctrinas que antes eran negadas por los Bautistas Particulares y la declinación del grupo, con el propósito de rechazar firmemente la doctrina de los Bautistas Generales, cayera en el error del hipercalvinismo, [27] provocó fuerte enflaquecimiento tanto en Inglaterra como en los Estados Unidos (DALLIMORE, 1985, p.264).

 

Solamente algunos años más tarde otras iglesias en Inglaterra y en los Estados unidos empezaron a seguir nuevamente las normas de 1689, momento en que los Bautistas Particulares comenzaban lentamente a resurgir, siendo designados en mediados del siglo XX de Bautistas Reformados.

 

 


[17] En esta nota inicial de confesión Bautista de 1644 leemos una declaración que descalifica cualquier persona a insinuar una relación de los bautistas con los Anabptistas. Era exactamente así que los ingleses, en su mayoría, entendían. Ellos lo hicieron para esclarecer con esta nota su total desarmonía con este grupo. La idea de que el origen de los Bautistas remonta a los Anabptistas todavía es defendida por un grupo reducido de historiadores.

[18] Confesión de Fe de Londres, 1644, s/p.

[19] COMUNIÓN REFORMADA Bautista de Brasil. Las Confesiones de Fe de los Bautistas de 1644 y 1689, s/n.

[20] En 1660 fue establecido el Código de Claredon, cuya finalidad era aplastar aquellos que era contrarios a la Iglesia Anglicana, el que elevó la persecución contra los Bautistas y otros grupos. Solamente en 1689, con la proclamación del Acto de Tolerancia, la persecución llegó a su fin. En este año la Confesión Bautista, que fue escrita en 1677, fue publicada. Hoy esa confesión es ampliamente llamada Confesión de Fe Bautista de 1689.

[21] COMUNIÓN REFORMADA Bautista de Brasil, op. cit., s/n.

[22] Obadiah Holmes y John Clark fueron acotados públicamente y presos por varios meses pero no se sometieron al patrón religioso que eliminaba la libertad de conciencia y la libertad de religión.

[23] El primer artículo acrecentado tras una exposición doctrinaria sobre el Espíritu Santo; el segundo artículo acrecienta una defensa de autoridad de la iglesia en la imposición de manos. Este último artículo nunca fue muy bien recibido por la mayor parte de las iglesias Bautistas Particulares. Cf. Gilson SANTOS. La Confesión de Fe de Filadelfia, pp. 7-9.

[24] Los Bautistas del Libre Albedrío eran ligados doctrinalmente a los Bautistas Generales.

[25] Cf. El gráfico presentado en MURRAY, IAN. Spurgeon Versus Hipercalvinismo. Editorial PES, São Paulo, 2006, p. 181. La Unión Bautista fue creada con la finalidad de unir todos los Bautistas formando, de esa forma, un único grupo.

[26] Ibíd.

[27] El Hipercalvinismo es una distorsión del calvinismo. Los Bautistas ingleses, principalmente, caían en ese error. Injustamente, por causa de ignorancia, los Bautistas calvinistas habían sido comparados con los hipercalvinistas.

Cheryl de la H'O

Miembro de la Iglesia Bautista Reformada de Valparaiso. Egresada de Secretaria Computacional.

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