La Confesión de Fe de Londres de 1646.


Para todo el que desee

 

A todos los que desean con sinceridad la exaltación del nombre del Señor Jesús, las pobres despreciadas Iglesias de Dios en Londres envían saludos, con oraciones por su crecimiento en el conocimiento de Cristo Jesús.

No dudamos de que les parecerá extraño a muchos hombres, que a menudo nos llaman de esta manera, que yaciendo bajo la calumnia y negra marca de herejes, y sembradores de división como nosotros, presuman de aparecer tan públicamente como ahora lo hemos hecho. Pero, a pesar de todo podemos decir, para dar respuesta a esto, lo que David le dijo a su hermano, cuando el batallón del Señor estaba en una pelea, 1 Sam. 17. 29. ¿No es esto mero hablar? Seguramente, si alguna vez la gente tuviera causa para hablar a favor de la reivindicación de la verdad de Cristo en sus manos, nosotros la tenemos, que siendo esta en verdad la razón principal en este momento lo que nos motiva; porque si algo meramente humano hubiera sido puesto contra de nuestra persona solamente, podríamos calladamente habernos quedado quietos, y encomendar nuestra causa a aquel que es un Juez justo, quien en el gran día juzgará los secretos de los corazones de todos los  hombres por medio de Cristo Jesús. Pero siendo no sólo nosotros, sino la verdad profesada por nosotros, no podemos, no nos atrevemos a dejar de hablar; no es algo extraño para ningún hombre observador, que las tristes acusaciones son puestas, no sólo por el mundo, que no conoce a Dios, sino también por aquellos que piensan que ellos mismos son muy agraviados, si no son mirados como los principales dignatarios de la Iglesia de Dios, y Vigilantes de la Ciudad.  Pero ellos nos han tratado como la pobre Esposa que busca a su Amado, Cant. 5. 6, 7. Ellos mismos, al encontrarnos fuera de ese camino común que caminan, nos han golpeado y quitado nuestro manto, para que podamos ser estimados como odiosos a los ojos de todos los que nos contemplan, y en los corazones de todos los que piensan en nosotros, lo cual han hecho tanto en el Púlpito como en la Imprenta, acusándonos de sostener el libre albedrío, de caer fuera de la gracia, de negar el pecado original, de negar la Magistratura, de negarnos a ayudarles en esfuerzo o en dinero en cualquiera de sus mandamientos legales, de hacer actos indecorosos en la dispensación de la Ordenanza del Bautismo, cosas que no deben ser nombradas entre los cristianos.
Todos son cargos que negamos como notoriamente falsos, aunque por razón de estas calumnias lanzadas sobre nosotros, muchos que  temen a Dios se desaniman y se previenen de albergar un buen pensamiento, ya sea de nosotros o de lo que profesamos; y muchos de los que no conocen a Dios, se animan, si pueden encontrar el lugar de nuestra reunión, a reunirse en grupos para apedrearnos, como si nos vieran como personas que sostienen tales cosas, como si no fuéramos dignos de vivir.
Tuvimos, pues, para la limpieza de la verdad que profesamos, lo que podría ser una libertad, aunque estemos atados, que publicar brevemente una Confesión de nuestra Fe, como deseando que todos los que temen a Dios, consideren seriamente si (si comparan lo que aquí decimos y confesamos en la presencia del Señor Jesús y sus santos) los hombres no tienen, con sus lenguas en el Púlpito y plumas en la Imprenta, tanto cosas habladas como escritas que son contrarias a la verdad; pero sabemos que nuestro Dios en su propio tiempo limpiará nuestra Causa, y levantará a su Hijo para hacer de Él la piedra angular, aunque haya sido (o deba ser) rechazado de los maestros  constructores.
Y porque se puede concebir que lo que aquí se publica no sea más que el juicio de alguna Congregación en particular, más refinada que el resto; por lo tanto, aquí lo suscribimos, algunos de cada cuerpo en el nombre, y por el nombramiento de siete Congregaciones, que aunque seamos distintos con respecto a nuestros cuerpos particulares, por conveniencia, siendo tantos como podamos reunirnos en un solo lugar, son todos uno en la Comunión, manteniendo a Jesucristo como nuestra Cabeza y Señor; bajo cuyo gobierno sólo se desea caminar,  siguiendo al  Cordero a donde quiera que vaya; y creemos que el Señor diariamente hará que la verdad aparezca más en los corazones de
sus santos, y los avergonzará de su necedad en la tierra de su nacimiento, para que puedan con un poco más de humildad, estudiar más  para glorificar el Nombre del Señor Jesús, y mantenerse firmes en sus designaciones y Leyes; lo cual es el deseo y las oraciones de las Iglesias  de Cristo en Londres por todos los santos.

Suscrito en los Nombres de siete Iglesias en Londres.
William Kiffin.
John Mabbatt.
Thomas Patience.
John Webb.
John Spilsbery.
Thomas Killcop.
George Tipping.
Samuel Richardson
Paid Hobson.
Thomas Goare.
Thomas Skippard.
Thomas Miinday
Joseph Phelpes.
Edward Heath.
Thomas Gunne.

 


Este es el prologo a la confesión escrita por 7 congregaciones en Londres en 1644. Confesión conocida como la Primera Confesión de Fe de Londres de 1644, la cual fue editada y republicada en 1646.

Hoy tenemos el privilegio de compartirla con todos a quienes interese conocerla junto a valiosos documentos que como ella son testigos de la fe mantenida, confesada y practicada por las congregaciones Bautistas Particulares desde esa fecha.

Agradecemos este privilegio a Dios, y a través de nuestra gratitud a Él, reconocemos la labor por la traducción y disposición de estos textos a nuestro hermano Stuart Villalobos de la Iglesia Evangélica Bautista Particular “Sola Scriptura”.

 

Descargar documento completo: La Confesion De Fe de Londres de 1646

Stuart Villalobos

Miembro de Iglesia Bautista Reformada "Sola Scriptura" Ubicación: Jr. Los cuarzos 1870. Urb. Inca Manco Cápac. Dist. San Juan de Lurigancho. Ciudad Lima, País Perú. Adminsitrador de "Cimiento y Estándar" y de "Federalismo 1689 Español".

LEAVE A COMMENT

Suscríbete al blog por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

Pasaje del día

Encomienda al Señor tu camino; confía en él, y él actuará. Hará que tu justicia resplandezca como el alba; tu justa causa, como el sol de mediodía.

Recomendamos!

Imagen Bautista

Instagram

Something is wrong.
Instagram token error.
Cargar más