Nació en Chalkwell en 1599. En 1627 ingresó a la Universidad de Cambridge en donde hizo una maestría en gramática. Durante sus estudios en la universidad fue convertido por Dios habiendo conocido y escuchado a diversos predicadores puritanos. Él mismo escribió:

oraba diariamente, escuchaba a todos los ministros piadosos que podía, leía, escudriñaba las santas Escrituras, leía buenos libros, me rodeaba de graciosos cristianos entonces llamados puritanos.

En 1629 fue ordenado Obispo de Petersborough dentro de la Iglesia de Inglaterra. Predicaba 3 o 4 veces cada domingo, sin embargo, poco a poco llegó al convencimiento que su posición en la Iglesia de Inglaterra no estaba de acuerdo con el Nuevo Testamento, especialmente porque creía que hacer la señal de la cruz durante los bautismos o aceptar personas perversas a la Cena del Señor era inaceptable; y por ende terminó renunciando a su posición.

Debido a la persecución que estaban enfrentando los disidentes (inconformistas) decidió embarcarse a Nueva Inglaterra en 1638. Sin embargo, por diversas razones regresó a Londres en 1641 y se ganó la vida enseñando en la escuela.  Para la mitad de los 1640’s estaba convencido del credobautismo y estaba totalmente identificado con los Bautistas Calvinistas de Londres.

Parte de su tiempo lo usaba predicando el evangelio y pronto abrió un lugar para congregarse en Santa Helena en donde se reunían hasta mil personas a escucharle predicar. En 1645 fue ordenado pastor de esa iglesia, oficio que ocupó hasta su muerte en 1691.

Junto con William Kiffin llamaron a la primera asamblea nacional de Bautistas Particulares, la cual se llevó a cabo en Setiembre de 1689, en donde afirmaron lo que conocemos como la Segunda Confesión Bautista. El fin era presentar un frente unido junto con los presbiterianos y congregacionalistas para enfrentar las persecuciones del gobierno.

Su nombre es el primero en la lista de firmantes, lo cual confirma la posición que Knollys mantenía entre los Bautistas Particulares de Londres. Debido a la pobreza de la iglesia nunca pudieron mantener a su pastor por lo cual trabajó como maestro hasta el final de su vida, siendo encarcelado y perseguido en múltiples ocasiones por su fe. De esto escribió:

He ganado grandes experiencias de la fidelidad, la bondad y la verdad de Dios, en Sus grandes y preciosas promesas; y he ganado alguna experiencia del engaño de mi propio corazón y del poder de mis propias corrupciones, y del poder reinante de Cristo, cautivando y subyugando mis pecados –conquistando al diablo, al mundo, y al pecado, y luego dándome la victoria, y dándome el triunfo, para bendecir Su nombre.

Entre sus obras se encuentra su gramática de la lengua en latín, griego, y hebreo, escrito en latín y publicada en 1665. Tuvo gran influencia en el pensamiento escatológico bautista publicando su comentario sobre el libro de Apocalipsis publicado en 1668 y un tratado llamado, “El mundo que ahora es, y el mundo que será; o la Primera y Segunda venida de Jesucristo,” publicado en 1681. Previamente había escrito una exposición del capítulo 25 de Mateo en 1674.

En 1646 publicó un tratado llamado, “El Brillo de un Fuego Ardiente en Sion.” Era una respuesta a un panfleto escrito por John Saltmarsh llamado, “El Humo en el Templo,” y en el cual afirmaba que las iglesias bautistas particulares eran iglesias falsas y no podían por lo tanto administrar las ordenanzas de Cristo debido a que no poseían todos los dones del Espíritu Santo.

En su respuesta deja claro la posición Bautista Particular representada luego en la CBL 1689, argumentando lo siguiente:

Tales dones [extraordinarios] y milagros eran para traer la Palabra del Evangelio al mundo, y para glorificar la primera venida de Cristo en la carne, más que para luego, hebreos 2: 3-4; Juan 20:29-31.”

Además, afirmó que todos los Bautistas Particulares creían que su proclamación del evangelio iba acompañada de milagros:

Tan frecuentemente como el Evangelio viene a alguna Alma no sólo en Palabra, sino en poder y en el Espíritu Santo, 1 Tesalonicenses 1: 3-4, hay un Milagro originado en ellos que reciben el Evangelio, Lucas 7:22, y ellos lo reciben entonces al Espíritu Santo y sus dones y gracias…Entonces no necesitamos quedarnos para un Ministerio con Milagro, siendo que tenemos una Palabra con Milagro.

Como el resto de los Bautistas de su tiempo, Knollys afirmaba que la confirmación de sus iglesias era que Dios obraba el milagro de la regeneración o del nuevo nacimiento cuando ellos predicaban el Evangelio de Jesucristo. Esto era, a su criterio, lo que les confirmaba como iglesias verdaderas.

Knollys murió el 19 de Setiembre de 1691 cuando tenía 93 años. En 1845 se creó la Sociedad Hanserd Knollys con el fin de republicar las obras de los Bautistas Particulares del siglo XVII.

 

Autor: Pastor Eduardo Flores

 

Articulo Original:

Hanserd Knollys (c. 1599-1691)