«Presentaré 14 razones para probar la iniquidad de presentar a la circuncisión como un argumento para una ordenanza del Nuevo testamento. 1) Solo los varones estaban sujetos a la circuncisión, todas las mujeres eran excluidas. Prueba evidente de esta es que el bautismo no puede estar en lugar de la circuncisión. 2) Los adultos se circuncidaban a sí mismos a cualquier edad cuando deseaban ser judíos. ¿Acaso se bautizan los niños a sí mismos? 3) Los infantes varones debían ser circuncidados en el octavo día. ¿Bautizan ustedes a los niños en el octavo día? 4) Los infantes debían ser circuncidados por el padre o la madre. ¿Por que entonces emplear pastores para bautizar si estos dos son sellos de la misma promesa de la iglesia espiritual y si la iglesia judaica y cristiana son idénticas? 5) La circuncisión no fue la puerta de entrada a ninguna iglesia o institución. Los ismaelitas, edomitas y muchas otras naciones fueron circuncidadas. ¿A cual iglesia entraron ellos? Nadie puede entrar a la iglesia de Cristo ‘si no son nacidos otra vez’ ‘nacido desde arriba’. ¿Como entonces pueden ser las iglesias idénticas? 6) Para la circuncisión la calificación era la carne. ¿Es esta la calificación para el bautismo? ¿Es esta la calificación para la admisión en la iglesia de Cristo? 7) La circuncisión no era un rito dedicatorio. Los paedo-bautistas hablan mucho acerca de la dedicación de sus hijos por medio del bautismo al Señor. Por la ley, las mujeres no fueron nunca dedicadas a Dios, y de varones ningún otro más que el primogénito Jesucristo siendo el primogénito fue dedicado a los 14 día en el templo; circuncidado al octavo día en su casa; bautizado a los 30 años en el río Jordán por Juan el inmersionista. Esta es la interpretación de la palabra de Dios ¡Que identidad más singular! 8) La circuncisión no requería ninguna calificación moral, no comunicaba ninguna bendición espiritual. 9) Era una marca visible como son todas las señales o sellos. ¿Es el rociamiento así? 10) La responsabilidad recaía sobre los padres y no sobre los niños: «Circunciden a sus hijos»; pero la palabra cristiana es: «Sed bautizados cada uno de vosotros». 11) La circuncisión no dependía de la fe; la piedad o moralidad de los padres. 12) No se practicaba en el nombre de ningún ser del cielo ni de la tierra. ¿Por qué entonces rociar en el Nombre de Dios si éste toma el lugar de aquél? 13) El principio de la circuncisión es un deudor de mantener la ley de Moisés en todas sus instituciones, porque Pablo dice: «Yo, Pablo, os digo que si os circuncidareis, Cristo no os aprovechará de nada». Otra vez vuelve a protestar que se circuncide todo hombre que está obligado a hacer toda la ley. Gal 5:2-3. 14) En los capítulos 15 y 16 de los Hechos de los Apóstoles encontramos la circuncisión y el bautismo en la misma iglesia y al mismo tiempo. Es un hecho que los judíos cristianos con la aprobación apostólica continuaron circuncidando a sus niños durante la edad apostólica. Este es un hecho que contradice por completo la entera aserción de los paedo-bautistas que el bautismo ha tomado el lugar de la circuncisión». La voz Bautista, Febrero 1926. Páginas 6 y 7.

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