Imposible de creer – La predicación en una cultura secular por Albert Mohler


La pregunta sigue, ¿Qué aspecto tiene la predicación en la ciudad secular?

Este post es el segundo de tres en una serie sobre la predicación en una Era secular.

En el anterior post de esta serie se examinó la explicación de Peter Berger sobre el progreso de la secularización en el mundo occidental. Aparte de Berger, el filósofo canadiense Charles Taylor también ha registrado cuidadosamente los efectos e influencias de la secularización en Occidente. Como él explica en su libro, The Secular Age, la manera en que la gente se aferra a las convicciones teológicas y a los principios religiosos en la era moderna es realmente diferente a como la gente creía en el pasado. La modernidad ha hecho la creencia religiosa provisional, opcional, y mucho menos urgente de lo que fue en el mundo pre-moderno.

Esta idea me estaba carcomiendo en alguna medida cuando yo era un estudiante de doctorado y tuve la oportunidad de asistir a un seminario con Heiko Oberman, un prestigioso profesor de historia de la Universidad de Arizona y uno de los más grandes eruditos del mundo sobre la Reforma. Oberman pasaba por los setenta años en ese momento; yo estaba por los veinte años.

En medio de la lectura, Oberman, no por nuestra culpa, se exasperó en la clase. “Jóvenes”, dijo, “nunca entenderán a Lutero porque ustedes todas las noches duermen confiados de que cuando despierten estarán sanos por la mañana. En los días de Lutero, las personas pensaban que cada día podría ser el último. No tenían antibióticos. Nada de medicina moderna. La enfermedad y la muerte se manifestaban rápidamente.” Oberman se refería a que cuando Lutero cerraba sus ojos por las noches, estaba completamente preocupado y aterrado de que podría despertar en el infierno. Lutero reconocía que cualquier día podría ser el último y que rápidamente podría encontrarse cara a cara con Dios o con Satanás.

Taylor habla de lo mismo, aunque no tan anecdóticamente como Oberman. Como Taylor observa, en este lado de la modernidad cuando las personas creen, ellas toman la decisión de creer en vez de las generaciones pasadas que no tomaron aquella decisión. La creencia es ahora una decisión esporádica, un ejercicio de autonomía personal. Cuando las personas se identifican como creyentes en Cristo, ellas están haciendo una declaración mucho más individualista de lo que era posible en un tiempo atrás. Además, lo hacen frente a opciones alternativas de cosmovisión que no estaban disponibles hasta hace muy poco. De hecho, como yo hacía una investigación para mi libro sobre ateísmo, aprendí que el primer uso de la palabra “Ateo” (se refiere al primero uso de “Ateo” en inglés) vino de Miles Coverdale quien inventó la palabra mientras el mismo traducía las Escrituras. Lo más destacable a considerar es que Coverdale inventó un término para alguien que no creía en Dios, ya que no conocía a nadie que realmente sostuviera tal convicción. Nadie en la era Isabelina hubiera negado la existencia de Dios.

Tal vez la idead principal del libro de Taylor es su categorización de los períodos pre-moderno, moderno, y post-moderno en relación a las opciones de cosmovisión disponibles en una cultura. Como Taylor argumenta, la historia de Occidente se categoriza por tres épocas intelectuales: Pre-ilustración con imposibilidad de no creer; la Post-ilustración con posibilidad de no creer; y la época moderna de la imposibilidad de creer.

En la era de la Pre-ilustración era imposible no creer. Uno prácticamente no podía explicar el mundo sin ninguna apelación ni a la Biblia ni al “Encantamiento”, para volver a la terminología de Weber. No había otras cosmovisiones disponibles para los miembros de la sociedad aparte de las cosmovisiones sobrenaturales, particularmente la cosmovisión cristiana en Occidente. Mientras la sociedad tenía sus herejes, no había ateos entre ellos. Todos ellos creían en una forma de teísmo, incluso si esa creencia era politeísta. Como Taylor afirma, era imposible no creer.

Todo cambió con “La ilustración” y la disponibilidad de otras cosmovisiones alternas por las que se podía enmarcar un relato integral del mundo enfrentado a la cosmovisión cristiana. Estas cosmovisiones alternas hicieron posible que los miembros de la sociedad rechazaran el sobrenaturalismo del cristianismo por una cosmovisión de tipo naturalista. La fraseología de Taylor aquí, sin embargo, también es importante destacar. A pesar de que era ciertamente posible no creer, era también el caso de que no era probable que la gente rechazara la cosmovisión cristiana porque las explicaciones teístas sobre la vida eran simplemente impregnadas, vinculantes y persuasivas que las cosmovisiones no teístas.

Las condiciones intelectuales en Europa y en los campus de universidades estadounidenses han estado secularizando de tal forma, que es imposible que las personas bajo tales condiciones crean en Dios. En otras palabras, hemos llegado a la tercera era intelectual de la sociedad Occidental: imposible de creer. Como Taylor observa, ser candidato a alguna ocupación en una importante universidad estadounidense es habitar un mundo en el cual es prácticamente imposible creer en Dios. Bajo el primer conjunto de condiciones intelectuales occidentales, no todos eran cristianos, pero todos eran responsables ante una cosmovisión cristiana porque no había alternativa. La secularización en la cultura americana ha invertido las condiciones: no todo el mundo es un no-cristiano, pero todos tienen que desarrollarse bajo una cosmovisión que niega la legitimidad de una cosmovisión cristiana. En trescientos años, las condiciones intelectuales occidentales han pasado de una imposibilidad de incredulidad a una imposibilidad de creencia.

Así que, ¿Qué significa esto para nosotros como predicadores? Debemos reconocer que ahora estas condiciones intelectuales prevalecen en Europa y que en las universidades americanas están filtrándose rápidamente desde las élites a la cultura general. Los mecanismos en este proceso son muy fáciles de rastrear. De hecho, varias encuestas revelan que el más grande predictor para saber si usted se encontrará en un espacio cada vez más secular se reduce a si usted vive cerca de una costa, una ciudad, o una universidad. Dado que el futuro de América está siendo cada vez más definido por la mayor parte de su población costera, urbana y universitaria, se puede ver que el futuro de América es cada vez más secular.

Dado estos cambios culturales, necesitamos reconocer que no estamos predicando a personas que nos escuchan de la misma manera en la que lo hacían las sociedades occidentales de las generaciones pasadas. Además, no estamos predicando con la misma autoridad, culturalmente hablando, como lo hicimos una vez, ya que no representamos la cosmovisión dominante y establecida de la cultura. Ahora representamos una cosmovisión que no es solo considerada marginal, sino peligrosa del nuevo régimen intelectual y moral. Incluso las personas en nuestras iglesias creen en una forma más eventual y menos teológicamente fundamentada que en las generaciones anteriores.

Y las preguntas continúan, ¿Qué aspecto tiene la predicación en la ciudad secular? ¿Cómo predicamos una autoridad vinculante cuando la gente ni siquiera cuando la gente ni siquiera se da cuenta de que está bajo autoridad? ¿Cómo predicamos verdades objetivas de un evangelio no eventual? ¿Cómo predicamos la autoridad de un solo libro, su singular Salvador, y una Fe de una vez por todas entregada a los santos cuando la mayoría de la gente sostiene, incluso inconscientemente, un firme compromiso con la pluralización?

Ignacio Duran

Actualmente se congrega en la Primera Iglesia Bautista de Concepción. Estudiante de Pedagogía en Inglés, 19 años

Comments are closed here.

Suscríbete al blog por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

Pasaje del día

Ahora bien, Dios nos ha revelado esto por medio de su Espíritu, pues el Espíritu lo examina todo, hasta las profundidades de Dios.

Recomendamos!

Imagen Bautista

Instagram

Something is wrong.
Instagram token error.
Cargar más