Cristo, su Evangelio y la etnicidad – Efesios 2:13-22


William F. Leonhart III / 10 de abril de 2018      

 

La perpetuidad de los muros divisorios étnicos dentro de la iglesia, debe ser declarada, es una negación fundamental del evangelio mismo. Estar unido a Cristo en comunión con los santos es aceptar su trabajo terminado de borrar la función primaria de la identidad étnica en la iglesia. Esto no quiere decir que la pecaminosidad del hombre no vaya a seguir provocando disparidades étnicas incluso dentro de la comunidad del pacto de Dios, pero esto se produce como resultado precisamente de lo que personas como el Pastor Anyabwile están impulsando: hacer hincapié en la perpetuidad de la identificación en la etnicidad más allá del punto de unión con Cristo y su cuerpo.

 

13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,

15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,

16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.

17 Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;

18 porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.

19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,

20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,

21 en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;

22 en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

(Efesios 2:13-22, RV60).

 

Lo que tenemos, entonces, en el Pastor Thabiti y aquellos que están de acuerdo con su narrativa, es una negación fundamental del gran misterio del evangelio: la expansión del evangelio a través de la inclusión gentil. En sus escritos, se concuerda que las naciones están incluidas en la Nueva Alianza, pero las paredes divisorias permanecen. En lugar de encontrar la unidad en el trono y el Cordero, las tribus, lenguas y naciones que adoran a Dios en el cielo son tratadas como si tuvieran muros divisorios perpetuos que persisten en el estado eterno. Por lo tanto, incluso la novia escatológica de Cristo está fundamentalmente dividida en la opinión de estos predicadores y sus iglesias, y todos en el servicio de promover una «narrativa» extra-bíblica.

 

Traductor: Carlos Sancez

Fuente: Christ, His Gospel, and Ethnicity – Ephesians 2:13-22

Carlos Sanchez

Miembro de la Iglesia Bautista de Quilpue, Casa del Alfarero. Sirve en el Ministerio Centro de Literatura Cristiana en Valparaíso, Chile. Casado con Vanessa Bustos y con dos hijos. Valentín y Ulises quien tiene autismo. Tiene un diplomado en Teología Reformada y Liderazgo del Seminario Teológico Presbiteriano de Chile y completó el curso "Theology and Culture" del Southeastern Baptist Theological Seminary.

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