Un compromiso con la verdad: El vigésimo aniversario de la Fe y el Mensaje Bautista – Albert Mohler


El año de nuestro Señor 2020 no debe pasar a la historia sin que reflexionemos sobre el hecho de que este año fue el vigésimo aniversario de uno de los eventos más significativos en la historia del protestantismo estadounidense: la revisión conservadora de la Confesión de Fe de la Convención Bautista del Sur, la llamada «Fe y mensaje Bautista».
Hacia finales del vigésimo siglo varias denominaciones revisaron sus confesiones de fe o credos, pero casi todas lo hicieron para acomodarse a la teología liberal. Claras afirmaciones doctrinales dieron paso a un lenguaje ambiguo. En otros casos, doctrinas importantes simplemente desaparecieron. Un ejemplo es la ausencia del nacimiento virginal de la Convención del año 1967 de la Iglesia Presbiteriana Unida, ahora parte de la Iglesia Presbiteriana (EEUU)
La importancia histórica de la revisión del año 2000 de la Fe y el Mensaje Bautista radica en su estatus casi sin precedentes como una revisión intencionalmente Conservadora de la Confesión de Fe de una de las principales denominaciones. Este evento fue un notable logro de lo que es comúnmente llamado como El Resurgimiento Conservador en la Convención de Bautistas del Sur.
Aquel movimiento surgió de la preocupación de muchos Bautistas del Sur que reconocieron que la denominación se estaba dejando llevar por el Liberalismo Teológico. Algunos profesores de seminario estaban negando doctrinas cruciales en las salas de clases, la directiva de la Escuela Dominical de la denominación estaba publicando material contrario a la convicción Bautista, y el problema del Liberalismo Teológico estaba afectando la labor de los misioneros y la predicación en los púlpitos. Un movimiento emergió para corregir esta situación surgió en la década de los 70 y ganó fuerza a través de los 80. Los 90 fueron una década de definición y consolidación de lo ganado por los conservadores. Y sin embargo una situación cobró importancia dentro de la denominación mientras el siglo llegaba a su fin: ¿Qué sucede con la Fe y el Mensaje Bautista?
Un aspecto crucial del Resurgimiento Conservador fue la recuperación del confesionalismo. El rol de la Fe y el Mensaje Bautista (F&MB) de la convención fue esencial, de hecho, fue mucho más esencial de lo que muchos se dieron cuenta. Juntas directivas y presidentes de entidades de la CBS (Convención Bautista del Sur) necesitaban un estándar doctrinal para saber quiénes deberían enseñar en las escuelas y quiénes no, qué es lo que era aceptable y qué no lo era en salas de clases, en publicaciones y en creencias personales. Esto está entre los propósitos fundamentales de una Confesión de Fe. Entonces ¿por qué no era suficiente la Fe y el Mensaje Bautista?
La Convención Bautista del Sur no tuvo una Confesión de Fe completa hasta el año 1925, cuando tal declaración pasó a ser necesaria ya que los debates sobre el Liberalismo estaban agitando a las denominaciones en el norte y temas como la evolución comenzaron a aparecer, incluso en el sur. Bajo el liderazgo de E. Y. Mullins, presidente del Seminario del Sur, la Convención aceptó una recomendación del comité y adoptó una forma revisada de la Confesión de Fe de New Hampshire en la Convención de 1925, desarrollada en Memphis. En esa misma sesión la convención estableció el Comité Ejecutivo y adoptó el Programa Cooperativo. Fue una reunión muy significativa.
Al mismo tiempo, la Convención parecía dudar de cómo se iba a emplear la confesión. En la declaración del comité, las confesiones fueron descritas solamente como «guías de interpretación, sin autoridad sobre la conciencia». Los desarrollos posteriores revelaron que esa declaración, tomada por sí sola, era inadecuada.
En la década de 1960, el tren denominacional se apartó de las vías teológicas. El brazo editorial de la Junta de Escuela Dominical publicó no uno, sino dos grandes libros que negaban la historicidad del Génesis y abrazaban la Hipótesis Documental. El primero fue escrito por un profesor de seminario, que posteriormente argumentó que su punto de vista era compartido por la mayoría de sus colegas en los seis seminarios. Entre la publicación de esos dos libros, la convención volvió a la Fe y el Mensaje Bautista con un nuevo comité, presidido por el pastor de Oklahoma City Herschel Hobbs. El tema clave era la autoridad y la inspiración de la Biblia. Hobbs afirmó la inerrancia bíblica, pero él y su comité redactaron una revisión de la F&MB que abrazó una visión neo-ortodoxa de las Escrituras. La Biblia se definió como «el registro de la revelación de Dios de sí mismo al hombre», en lugar de la revelación de Dios en sí misma, en forma verbal. Peor aún, la revisión de 1963 concluyó su declaración sobre las Escrituras con una base neo-ortodoxa lo suficientemente grande como para permitir cualquier herejía: «El criterio por el cual la Biblia debe ser interpretada es Jesucristo».
Ese lenguaje no representó, como sus defensores argumentaron, una afirmación Cristológica de la Biblia. Las confesiones ortodoxas habían hecho bien aquello. En cambio, fue un esfuerzo para que enseñanzas bíblicas explícitas fueran relativizadas al afirmar el uso de la vida y ministerio de Jesús como filtro de interpretación. Esto se mostró en numerosos ejemplos como una puerta abierta para negar la autoridad de textos Bíblicos que se interponían en el camino, como por ejemplo la limitación de la enseñanza pastoral a los hombres.
Hubo otros problemas y tensiones teológicas que se hicieron evidentes en los 90. En 1998, la Convención vio la necesidad de adoptar un nuevo artículo sobre «La familia» cuando se reunió en Salt Lake City. El artículo afirmaba la concepción bíblica de la familia y lo que para ese entonces se identificaba como complementariedad, que afirmaba distintos roles para el hombre y la mujer en el hogar y en la iglesia. Dados los grandes desarrollos sociales, morales y teológicos, la necesidad del artículo era evidente.
El año siguiente la Convención Bautista del Sur autorizó una revisión exhaustiva de la F&MB, encargándole a un nuevo comité la realización de un reporte para ser presentado en la próxima convención, que se realizaría en Orlando. Aquel Comité fue designado por el presidente de la CBS Paige Patterson, quien también presidió cuando el comité presentó su reporte en Orlando. El comité fue liderado por Adrian Rogers, el pastor de Memphis que era una figura destacada del movimiento conservador, y (como Mullins y Hobbs) había sido presidente de la CBS. Tuve el honor de servir en este comité, junto con otras 14 personas.
El informe presentado por el comité en la convención del 2000 representó un consenso conservador de correcciones necesarias. La F&MB, que recibió una aprobación abrumadora en la Convención de Orlando, afirmó enseñanzas bíblicas sobre la sexualidad humana y el género, incluso cuando la cultura de la época estaba adoptando puntos de vista muy diferentes. Se hicieron correcciones a varios artículos, aclarando y fortaleciendo el lenguaje confesional.
Lo más importante es que la revisión de 2000 corrigió el lenguaje neo-ortodoxo de las Escrituras. Se afirmó que la Biblia es «la revelación de Dios sobre sí mismo al hombre», y no meramente el registro de esa revelación. Se afirmó la inerrancia bíblica, ya que toda la Escritura es «totalmente verdadera y confiable». El lenguaje «criterio» fue removido y se declaró que la Biblia es «el testimonio de Cristo, quien es en sí mismo el foco de la revelación divina».
Hay más cosas que se podrían decir, pero el acto histórico de la Convención Bautista del Sur de revisar su confesión de fe como una reafirmación de una mayor ortodoxia es una historia que debe ser contada. El vigésimo aniversario de esta acción no debería pasar desapercibido, o sin ser celebrado por parte de los Bautistas del Sur. Es un recordatorio de lo que se necesita para «contender por la fe, entregada de una vez por todas a los santos» [Judas 3]. Fue, y sigue siendo, uno de los más grandes momentos de la Convención Bautista del Sur.
Unas cuantas notas importantes:
1. La fe y el mensaje bautistas (a menudo identificados como F&MB) es, en cualquier momento dado, lo que la Convención Bautista del Sur ha adoptado más recientemente. En pocas palabras, la F&MB es lo que la Convención Bautista del Sur dice que es. Y permanece así hasta que la Convención tome otras medidas. No hay necesidad técnica de referirse a la F&MB adoptada en el año 2000 como la «F&MB 2000», aunque puede ser necesario cuando se hace un contraste con las ediciones anteriores. Observamos que algunas iglesias bautistas que se auto identifican como «moderadas» han rechazado la F&MB en su forma actual y se identifican con la F&MB del año 1963. Esa acción habla por sí misma, y debe ser tomada en cuenta. La Convención Bautista del Sur revisó la F&MB en el 2000, y es representada por ella.
2. Entre los miembros del Comité de Estudio de la Fe y el Mensaje Bautista de 1999-2000 se encontraban Max Barnett, Steven Gaines, Susie Hawkins, Rudy A. Hernandez, Charles S. Kelley, Jr., Heather King, Richard Land, Fred Luter, R. Albert Mohler, Jr., T. C. Pinckney, Nelson Price, Adrian Rogers (presidente), Roger Spradlin, Simon Tsoi, y Jerry Vines.
3. Entre los miembros del Comité de la Fe y el Mensaje Bautista de 1997-1998 se encontraban Bill Elliff, Anthony Jordan (presidente), Richard Land, Mary Mohler, Dorothy Patterson, Damon Shook y John Sullivan.


Fuente: A Commitment to Truth: The Twentieth Anniversary of the Baptist Faith & Message

Traductor: David Olivares

 

Sobre Albert Mohler:

El Dr. Mohler es un teólogo y ministro ordenado, y sirve como presidente del Seminario Teológico Bautista del Sur.

[Más sobre el Dr. Mohler]

Daniel

Pastor de la Iglesia Bautista Reformada de Valparaíso. Egresado del Seminario Teológico Bautista de Santiago. Casado con Ester Riquelme y padre de Maite.

LEAVE A COMMENT