“Ni la Convención, ni la Asociación, ni ninguna Junta, tiene poder sobre la iglesia local ni en creencias, ni en prácticas, sino sobre los asuntos que las iglesias confieren poder a ella. En breve las iglesias mandan a sus organizaciones y no estas a las iglesias. La iglesia local siempre reina y no se sujeta a nada. No obstante eso no impide que cooperen. La convención puede adoptar acuerdos, y si la iglesia ha aprobado tales acuerdos debe respetarlas y regirse por ellos” Pagina 3.

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