Breve repaso de la historia de la hermenéutica – 6. Alejandría y Antioquía


25 de abril de 2011 Publicado por Richard Barcellos Hermenéutica, Teología Histórica

 

Nuestro estudio de la Patrística ha preparado el escenario para una breve discusión sobre las escuelas de Alejandría y Antioquía. En un sentido, son un desarrollo natural de las cosas ya existentes. De hecho, Bradley Nassif afirma, «Orígenes no inventó sus técnicas interpretativas sino que las tomó prestadas de un complejo entorno hermenéutico [cristiano y no cristiano] que ya estaba presente en su época»[1] Tanto la alegoría cristiana como la tipología cristiana son anteriores a estas escuelas de pensamiento. Estas dos escuelas a veces se han enfrentado entre sí. Silva dice:

Esta descripción, sin embargo, deja fuera una serie de interesantes y sugestivas informaciones. Es simplista, por ejemplo, ver a Orígenes y a Antioquia como dos enfoques opuestos más o menos exclusivos el uno del otro. Como veremos, Orígenes utilizó y defendió la interpretación literal en varias ocasiones. Además, ciertos rasgos exegéticos que rápidamente descartaríamos como en cierto sentido «alegóricos» fueron adoptados conscientemente como legítimos por los exegetas antioqueños[2].

Silva continúa dando dos ejemplos de la alegoría de Antioquía: Crisóstomo y Teodoro. Crisóstomo interpreta que Jesús hizo vino desde el agua como «cambios de voluntad de los débiles e inconsistentes». Teodoro toma el rocío del cielo y la grasa de la tierra de Génesis 27:39 de esta manera: «…según la interpretación más elevada representan la divinidad del Señor Cristo por medio de la expresión rocío; y por la grosura de la tierra, su humanidad recibida de nosotros»[3].

Estudios más recientes han descubierto menos discontinuidad en sus métodos hermenéuticos. Lo que antes se veía como un péndulo antitético ahora se ve como una especie de mini-péndulo con más continuidad de lo que se pensaba. Mientras que los alejandrinos se consideraban principalmente alegoristas y los antioquianos eran considerados principalmente literales, un estudio más profundo ha demostrado que las dos escuelas, aunque ciertamente no una y la misma, tienen más en común de lo que un enfoque a primera vista podría concluir. Ambas escuelas se desarrollaron en contextos históricos, teológicos y filosóficos similares y fueron, como nosotros, afectadas por esos contextos. Como ya se ha dicho, tanto la alegoría cristiana (Alejandría) como la tipología cristiana (Antioquía) tenían el mismo objetivo: el uso cristiano del Antiguo Testamento.


[1] Bradley Nassif, «Orígenes», en DMBI, 793.

[2] Silva, «¿Ha leído mal la Biblia la Iglesia?», 47.Cf. Christopher A. Hall, Reading the Scripture with the Church Fathers (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1998), 157.

[3] Silva, «¿Ha leído mal la Biblia la Iglesia?», 47.

 

Fuente: Brief survey of the history of hermeneutics – 6. Alexandria and Antioch

Traductor: Carlos Sanchez

 

Richard C. Barcellos, Ph.D., es pastor de la Iglesia Bautista Reformada Gracia (www.grbcav.org), Palmdale, CA, y autor de En defensa del Decalogo: Una Crítica de la Teología del Nuevo Pacto, El Árbol Genealógico de la Teología Bíblica Reformada, y La Cena del Señor como Medio de Gracia: Más que un memorial, por Christian Focus Publications.

Carlos Sanchez

Miembro de la Iglesia Bautista de Quilpue, Casa del Alfarero. Sirve en el Ministerio Centro de Literatura Cristiana en Viña del Mar, Chile. Casado con Vanessa Bustos y con dos hijos. Valentín y Ulises quien tiene autismo. Tiene un diplomado en Teología Reformada y Liderazgo del Seminario Teológico Presbiteriano de Chile y completó el curso "Theology and Culture" del Southeastern Baptist Theological Seminary. Cursa estudios en el Seminario Bautista Confesional del Ecuador.

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